Viñetas Impulsivas (Centro Cultural La Imaginería, mayo 2012)

Después de una semana que había sabido regalarnos sol y calor luego del frío y las lluvias de días anteriores, el sábado 5 de mayo se mantuvo firme en la decisión de mantenernos al resguardo de humedades y escalofríos. Y no carece de coherencia en relación con los sucesos de aquella cálida tarde en el barrio de Boedo, donde, como en una película de manual, los rizados cabellos solares iluminaron la llegada al Centro Cultural La Imaginería, y las nubes cargadas de amenazas y vientos frescos clausuraron la noche evocando la finalización y la despedida.

Así fue que a la una y media de la tarde salí de casa, me tomé el 41 y, en Juramento, combiné con el 65 hasta el (ahora) querido barrio de Boedo. Caminé desde avenida La Plata por San Juan, al son del aroma de las panaderías cerradas, la modorra de las personas que ni aparecían por las calles, alguna señorita paseando al perro (que acaso no respondió a mi guiño cómplice –me refiero al perro, no a la señorita–), un flaco claramente urgido por encontrar una ferretería abierta, los automóviles circulando en prudenciales cantidades y los rayos del sol marcando el camino hacia la calle 33 Orientales. Camisa, pantalón de jean y bolso al hombro conteniendo mi libreta de bocetos para Zombies en Puán, mis nuevas adquisiciones comiqueriles del día anterior (el número 3 de Gattin y el equipo y Sigilo de Juan Sáenz Valiente), y toda una serie de papeles y cuadernos que ni sabría enumerar.

Llegado a 33 Orientales, doblé a mi derecha y caminé dos cuadras hasta llegar a la puerta del Centro Cultural La Imaginería, justo debajo de la autopista, donde Juan Salvo y otros queridos personajes me dieron la bienvenida desde el mural de la fachada. Mi amiga Lili me escribió un mensaje desde el celular en el que me avisaba que ya estaba adentro. Saludé a unos colegas a quienes no reconocí en la puerta y entré.

Eran las tres en punto de la tarde. Allí estaba Lili esperando que llegara nuestro amigo Fabián García, editor de Impulso Comics (hasta hace poco denominada Ediciones Impulso) y organizador junto a su coekiper Ely de la jornada que nos había convocado aquella tarde en Boedo: “Viñetas Impulsivas”, el primer festival de fanzines e historietas independientes de la zona.

También estaba allí el escritor Gito Minore, encargado de la administración del centro cultural que, además, iba a hacer aquella tarde la presentación de su libro Pasala Leonel, pasala, ilustrado por Isidoro Reta. Tras saludarlo, y mientras esperábamos la llegada de Fabián, Lili se ocupó de cebar unos mates y yo me dediqué (no sin antes abrir la caja de galletitas Rex que ella inteligentemente había llevado) a darle una mano a Gito con la organización del espacio donde iba a tener lugar la jornada de cómics y fanzines.

Se trataba de una larga sala que se extendía a lo ancho de ese tramo de la cuadra, en dirección paralela a la calle 33 Orientales. A un costado de la puerta de entrada, apenas subir unos pocos escalones, había una pequeña recepción que antecedía a la larga sala de exposición, al final de la cual había un modesto escenario. Sillas apiladas y mesas agrupadas esperaban ser reubicadas.

Una vez que llegaron Fabián y Ely y algunos colegas y amigos como Mariano D’Angelo, Isidoro Reta, El Gory, Claudio G. Mónaco y Maylen Perucca, nos pusimos a trabajar en el acondicionamiento del lugar, en un clima que combinaba la enérgica ansiedad de Fabián por su proyecto a punto de hacerse realidad, con la más amable camaradería y cordialidad entre los que solidariamente nos habíamos dado cita para colaborar en la organización de tan significativo evento. Así fue que dispusimos las mesas en forma de una extensa hilera a lo largo del lateral derecho de la sala, dejándolas preparadas para contener los fanzines y otras publicaciones independientes que los autores y editores iban a encargarse de promocionar durante la tarde, y colgamos sobre la pared izquierda los paneles con la muestra de historietas e ilustraciones de diversos exponentes de la historieta y el under fanzinero local (por lo general, entre una y tres páginas por autor), muchos de los cuales iban a estar presentes aquella tarde.

En el ir y venir, mientras con Lili rotulábamos las obras expuestas y saludábamos en simultáneo a diversos amigos, conocidos y colegas que iban llegando, Gito convertía la sala de recepción en un apetitoso bufet y Fabián corría haciéndose cargo de cada detalle de la organización. Las mesas fueron ocupándose poco a poco con los cómics y fanzines y pasadas las cinco de la tarde, el evento se dio formalmente por inaugurado con unas palabras introductorias de Fabián y de Gito.

Los paneles laterales exponían obras de ilustradores de mayor y menor trayectoria, con muy dispares técnicas y estilos, insertos en géneros que iban desde el humor más inocente hasta el terror más escalofriante, pasando por el cinismo irreverente y el dramatismo exasperante. Lo que no variaba era la calidad, en todos los casos incuestionable.

Lo más sorprendente, para nosotros, fue ver en aquella pared dos páginas de una pequeña obrita, de título Francachela meets Walt, que había nacido de un guión mío y cuyos dibujos estuvieron a cargo de Lili. Esta historietita estaba pendiente de publicación en el próximo volumen del Fanzinazo que edita Fabián. Sin saber que iba a ser expuesta, mucho menos al lado de la obra de autores tan talentosos, aquel descubrimiento fue para nosotros acaso equiparable al momento en que Lord Carnarvon le preguntó a Howard Carter, cuando éste miraba por la hendija que comunicaba con el interior de la tumba de Tutankhamon: “¿Ve algo?”, y Carter le contestó: “Sí, cosas maravillosas”.

Si bien, ya iniciado el evento, con Lili nos dedicamos a atender el puestito de Impulso Comics (donde se vendían tanto las obras publicadas por esta editora independiente –Fanzinazo 2, Igholner, Horrorferia-, como objetos de merchandising, incluyendo el nuevo portfolio de Igholner 3D con anteojitos incluidos y el muñeco de tela del mismo personaje), de a ratos nos turnábamos para recorrer las mesas de otras publicaciones u observar las sesiones de dibujo en vivo.

Así fue que pude observar cómo Gala (Cecilia Desiata), a un costado del escenario, daba su batalla, armada de crayón y fibrón, contra un ejército de fibras vegetales dispuesto sobre un atril, haciendo una impresionante interpretación en vivo de un pequeño boceto tomado como modelo, regando el campo de batalla con el producto de su inconfundible personalidad artística, tan preocupada por los rasgos de gravedad de los personajes. Me sorprendió su humildad cuando le comenté lo genial que me parecía lo que había hecho en tan poco tiempo y con tan sólo unos ligeros trazos de fibrón; parecía querer justificar un resultado que se veía mucho menos merecedor de una justificación que de una ostentación orgullosa.

También tuve tiempo de conversar con los jóvenes dibujantes Samanta Niz y Sergio Gómez de Keiten, a quienes intercepté mientras compraba una empanada de jamón y queso y un Vasco Viejo en el bufet, y quienes me explicaron su interesantísima visión del arte de la historieta. Me resultó sumamente positivo notar en sus palabras que desde Keiten, un foro nacido en 2008 que se ramificó en comunidad on-line y publicación impresa, se decidieron a ponerle un notable esfuerzo, no sólo a concretar y difundir sus propios trabajos, relacionados mayormente con el manga pero motivados también por una exploración de otras influencias, sino también a abrir espacios de intercambio y de divulgación de la obra de otros dibujantes e historietistas jóvenes que siguen en líneas de trabajo similares y que hallan obvias dificultades a la hora de expresar, perfeccionar y compartir sus trabajos. Tras extender la charla a nociones conceptuales sobre la expresión gráfica (por ejemplo, una decidida coincidencia sobre la importancia de la expresión del rostro para la construcción de un relato gráfico, en el marco de una crítica compartida sobre el abuso del texto descriptivo), Samanta estaba esperando su turno para hacer dibujo en vivo y, dado que mí me quedaba una empanada de jamón y queso por ser devorada, me retiré al puestito de Impulso.

Por el atril de los dibujos en vivo también pasaron Mariano D’Angelo (con un escalofriante zombie, perfecta muestra de su trayectoria en el género), El Gory (con su entrañable personaje Juan Porreti), Lea Caballero (con un guiño cómplice de sus personajes de Yo Nen), Fernando Biz (con una de sus características jovencitas reminiscentes del manga), entre otros.

Mientras Lea evocaba con sus trazos a dos personajes tan queribles como Cielo y Nen, Lili se dedicaba a saborear la nueva edición de Yo Nen (Ed. Mind Your Own!) que incluye los dos primeros números publicados -impresos oportunamente por el propio autor en su casa- a todo color y con una gran calidad editorial. Un nuevo mérito para una historia que suma seguidores día a día.

Al darse vuelta se topó de lleno con gran parte del grupo Panxarama, entre ellos Capitán Manu, Pendexa Anacrónica y F.S.F., eximios artistas con los cuales Lili se siente unida por ‘singulares’ circunstancias. No encuentro otro término que defina mejor la situación, desde el hecho de -habiéndolos visto una sola vez- charlar con ellos en el subte de modo muy desenvuelto como si fuesen amigos de toda la vida, hasta conversar sobre el antiguo Egipto y los calzoncillos rojos del arqueólogo inglés Flinders Petrie con Pendexa Anacrónica. Luego de un rato de entretenida charla ella volvió al puesto de Impulso con un extraño brillo en los ojos y ante mi sorpresa sólo mencionó: “Capitán Manu está haciendo una historieta con caballos, muchos caballos”. Conociendo su debilidad por tales animales, no pude menos que sonreír.

Grato fue poder saludar, por primera vez personalmente, al escritor e ilustrador de ciencia ficción Mario C. Carper, uno de los tantos talentos que uno reconoce primero en Facebook y recién luego de un tiempo puede asociar con una persona física, real. Charlamos largo rato, en un tono de franca amabilidad, sobre su obra Enfrentamientos de los dioses y su biografía de AC/DC, sobre la editorial patagónica La Duendes y sus selectas publicaciones (que incluyen su Biblia negra del rock), sobre su blog con entrevistas, y sobre temas de un modo u otro relacionados, como el cine de Kubrick, la literatura fantástica, las adaptaciones animadas de Ralph Bakshi y las políticas del mundo editorial.

En determinado momento de la tarde, entre el caudal de artistas y asistentes que iban acudiendo a la cita, vi llegar a India II, joven dibujante cuyo fanzine Vacío me había cautivado cuando lo compré en el Festival Increíble que se realizó en Belgrano en febrero pasado. Unos minutos más tarde, vi que había acomodado su material en una mesa junto a los autores de Ediciones Noviembre, y en cuanto pude despegarme nuevamente del puestito de Impulso, me acerqué a saludarla. Charlamos un rato sobre el evento, sobre mis amigos de El Serpa (que estaban organizando una feria de arte para el sábado siguiente, 12 de mayo), sobre el impresionante volumen de xilografías originales sobre zombies realizado por Mariano D’Angelo, y sobre Escape Cómics, un volumen de historietas independientes de cuya venta se estaba ocupando ella misma.

Mientras se desarrollaban las sesiones de dibujo y la feria mantenía intacto su movimiento, Gito Minore e Isidoro Reta presentaron su libro Pasala Leonel, pasala haciendo una narración en vivo. Más tarde tendría lugar una impecable interpretación acústica a cargo de Iván Quinteros, previo a lo cual se hizo el sorteo de publicaciones, de dibujos y del poster del evento autografiado por buena parte de los autores que habían participado de la muestra. Por primera vez en mi aciaga (epa, no para tanto) existencia, me gané algo en un sorteo: mi número 12 me hizo acreedor de una pequeña obrita de Burlesque Ediciones, Ibn Al Rabin. Aprendiendo el francés con ejemplos, que recibí de manos de Fabián con una satisfacción que acaso ninguno de los presentes comprendió del todo (mi suerte de perdedor, por unos segundos, se había desvanecido). Lili, por su parte, obtuvo República Gada de Fernando Biz (Ediciones Noviembre), confirmando así el carácter vitalicio de su buena racha.

Así pasó la tarde y llegó la noche. Los colegas prestaban atención a las narraciones, observaban hipnotizados las sesiones de dibujo en vivo, intercambiaban material, compartían un vino o una cerveza. Se iban consolidando lazos de camaradería e incluso de amistad. Con algunos el diálogo se tornaba inintencionadamente fugaz (a veces, no pasaba de un simple saludo), y uno se quedaba con las ganas de charlar sobre sus obras (fue lo que nos sucedió con Oenlao, autor y presentador de una serie de publicaciones de lo más interesantes, y con Nicolás Prior, autor de una exquisita colección de Cuentos japoneses para niños).

Así y todo, tuve una metafísica disertación con Max King sobre los anteojos 3D de los cines, pude comprarle el Juan Porreti a El Gory justo cuando se estaba yendo (leí la primera tira y no pude contener una carcajada), intercambié unas pocas palabras con Ricardo De Luca de Ediciones Noviembre sobre la revista homónima, luego de comprar el McKosher de Brian Janchez (¡trágicamente divertido!), y… podría seguir enumerando.

Pasadas las nueve de la noche, y tras una sobredosis de tinta, papel y lápiz, “Viñetas Impulsivas” finalizó con una promesa de segunda vuelta. Habiendo saludado a aquellos que aún quedaban dando vueltas por aquí y por allá, y sobre todo luego de felicitar a Fabián y Ely por el esfuerzo y el óptimo resultado de la jornada, Lili y yo nos retiramos felices del centro cultural. Felices pero melancólicos, por tener que dar cierre a una jornada que bien hubiéramos querido prorrogar indefinidamente.

Al salir de La Imaginería, bajo la autopista, pudimos sentir un ligero golpe de aire fresco, y cuando dejamos atrás el puente de hormigón que nos custodiaba desde lo alto, pudimos ver un cielo nocturno encapotado. El fin de la película de manual había llegado. La clausura de un evento maravilloso en el barrio de Boedo, con personas de calidad humana y talento indescriptible, no podía expresarse mejor que con una amenaza de lluvia y con brisas frías y nostálgicas.

Por más viñetas impulsivas y por más comunión entre los artistas independientes, el final de la película no podría terminar de otro modo que con un alegre, quizás aún melancólico, pero todavía más esperanzador: “Salut!”.

VIÑETAS IMPULSIVAS
Sábado 5 de mayo de 2012
Centro Cultural La Imaginería
33 Orientales 1150 – Boedo

Impulso Comics: blog
Centro Cultural La Imaginería: blog

*Autor: Augusto G.

*Parrafista invitada: Liliana Navarro Ibarra.

*Las fotos reproducidas en esta entrada fueron tomadas por Liliana Navarro Ibarra .

*Si hubiera algo más para agregar, seguramente lo hubiera hecho Liliana Navarro Ibarra.

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10 respuestas a Viñetas Impulsivas (Centro Cultural La Imaginería, mayo 2012)

  1. Eiti Leda dijo:

    Qué grata sorpresa es despertar y ver una nueva crónica lista para ser saboreada junto al desayuno. Las pequeñas acotaciones del final me divirtieron mucho, enhonrabuena!

  2. carpermc dijo:

    Excelente reseña de todo lo que se vivió ese día ¿un día muy copado, la verdad! Un abrazo!!!

  3. oenlao dijo:

    Muy buena reseña. La proxima tenemos que charlar un poco mas…mis comportamientos son desordenados en estas reuniones, se me pasan rapidamente y me quedo siempre con ganas de haber charlado con aguien y /o de algo…

    • avgvstog dijo:

      jaja, lo mismo nos pasa a nosotros, es que son momentos tan gratos y con tan buena gente, que se pasan volando y uno siempre se queda con ganas de más y siempre con alguna persona con la cual no se pudo charlar. La próxima, charla obligada! Gracias por comentar, Oenlao!

  4. Fabián dijo:

    Gracias gente, porque, después de casi un més del evento estoy escuchando comentarios POSITIVOS, a todos, y si, como puso OENLAO, te quedas a veces con charlas y cosas inconclusas, pero, ya habrá una segunda y las que sean, unámos fuerzas para otro evento !

    sldos

    Fabián García

    • avgvstog dijo:

      Gracias a vos Fabián. La verdad que no me sorprende que siga habiendo comentarios positivos, porque fue genial el evento que armaste, y sin dudas estamos esperando al próximo, y como vos decís, cuantas más fuerzas unidas, mejor.
      Abrazo!

  5. gito dijo:

    Buenísimo el reporte!!!!!!!!!!!!!! recontra minucioso!!!!!!!!!!!! me encanto!!!
    gito minore

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