Feria del Libro de San Isidro -Sección Historietas (Biblioteca Popular de San Isidro, junio 2013)

Proemio

Historia e historieta fueron dos temas que, combinados, guiaron en cierto modo una serie de recorridos que realizamos durante los dos últimos meses con mi amiga historiadora e historietista Liliana (a.k.a. Eiti Leda). El viernes 3 de mayo caímos (casi de casualidad) en el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, en el barrio de Constitución, en plena pre-inauguración de la re-inauguración anunciada para el lunes 17 de junio. Allí había expuestos impresionantes originales de importantísimos referentes del humor gráfico y la caricatura política locales, como Ramón Columba y Cao. También exhibía, entre otros, un gigantesco Mickey Mouse gaucho, ilustrado por el propio Walt Disney cuando estuvo de visita por Argentina, y unas cuantas tapas originales de la vieja Caras y Caretas, en las cuales se podía notar un nivel de meticuloso trabajo artesanal.

Unas semanas más tarde, pasamos por una librería de San Telmo en donde Lili, embelesada, se dedicó a explorar los estantes con viejas revistas y tomos de historieta local: Skorpio, Tit Bits, entre otras, y de allí nos dirigimos (paseo de la historieta mediante) al Museo del Humor Gráfico, ubicado en Puerto Madero, en donde pudimos apreciar otras tantas piezas invaluables del humor y la historieta de distintos períodos de la historia local, amén de una soberbia exposición temporaria sobre caricatura francesa del siglo XIX.

El tercer escenario de esta serie de historia e historieta tuvo lugar el domingo 2 de junio en la Feria del Libro de San Isidro, en cuyo programa se había anunciado una charla sobre historieta histórica.

La Feria

Nuestro punto de reunión fue el cruce de Belgrano y la vía, en plena salida de la estación San Isidro. No pasaba de la una del mediodía, pero como la charla que nos había convocado estaba programada precisamente para esa hora, ni bien logré sortear a un grupo de evangelistas y en el instante mismo en que Liliana bajó del tren, emprendimos la acelerada caminata por las casi desiertas calles del barrio, rumbo a la Biblioteca Popular, ubicada en la esquina de (dos fechas a su vez históricas) 9 de Julio y 25 de Mayo.

Aquel era el centro neurálgico de la feria, donde se realizaba la mayor parte de las charlas y talleres y donde tenía lugar la venta de libros y otros materiales (las tres sedes restantes  eran el Teatro del Viejo Concejo, la Casa de Alfaro y un bar Seven Eleven, todas ellas vecinas y en pleno casco histórico de San Isidro).

Con el respeto debido a ese antiguo, bello y cuidado edificio construido entre 1910 y 1913, subimos la breve escalinata de ingreso, atravesamos el umbral flanqueado por dos columnas rematas con sendos capiteles con reminiscencias corintias y, en el hall de entrada, un Magni dibujado por el mismísimo Esteban Espósito (editor de Magnificomics) nos anunció que había “historietas y más libros arriba”. Vimos la puerta que comunicaba con el salón de la planta baja, pero instintivamente nos dirigimos a la angosta escalera del ala izquierda que conducía a la planta alta.

Oenlao y José Massaroli en la charla sobre historieta histórica

Al final de nuestro ascenso, llegamos a un pequeño pasillo adornado con estanterías repletas de libros nuevos y antiguos que conectaba, a través de una sencilla puerta, con el salón en el cual estaban dispuestos, casi en semicírculo, los stands de venta de historietas y algunos libros de literatura y fotografía. En el centro, cortando en cierto modo el semicírculo, había una pequeña mesa redonda enfrentada a una serie de sillas con un número más que aceptable de atentos concurrentes. Tras la mesa, José Massaroli (historietista, autor, entre otras obras, de ¡Fusilen a Dorrego!, Juan Moreira y una reciente versión sobre La vuelta de Obligado), Oenlao (seudónimo de Carlos Scherpa, conspicuo guionista de la escena independiente que estaba presentando su flamante libro Tehuelches, editado por La Duendes y con ilustraciones de un gran número de talentosísimos artistas locales) y una organizadora de la feria, conversaban sobre la historieta histórica en Argentina y sobre la trayectoria y la obra de cada uno de los dos autores.

Muy amablemente recibidos por el personal de la biblioteca y de la feria, presenciamos la disertación de Massaroli y un lacónico Oenlao y, en el intervalo antes de que comenzara la interesante exposición sobre filatelia y murciélagos a cargo de Enrique Lipps (biólogo miembro del Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina), nos acercamos a uno de los stands laterales en el cual estaba Pablo Ontivero, joven escritor e historietista que, además de haber participado la tarde anterior presentando el taller de historieta que viene coordinando desde hace tiempo en la biblioteca, hacía ahora las veces de intermediario vendedor de las obras de diversas editoriales y autores independientes de historieta y narración gráfica (estaban allí los libros de Mind Your Own -incluyendo los tomos del Yo Nen de Lea Caballero, de Alchimia de los Lígori y de Chicken Wing de Franco Viglino- y de Editorial La PintaColtrane de Paolo Parisi y más de una obra de Berliac-, y las revistas Niños Ultramundo).

Oenlao, José Massaroli y Esteban Espósito en el stand de La Duendes y Magnificomics

Mientras compartíamos con Pablo una amena charla sobre ilustradores y proyectos artísticos personales (a media voz para no distraer a los espectadores de la charla de Lipps, que acababa de comenzar), adquirí dos obras de Berliac, Devil Got My Woman (idea y textos de Damián Connelly) y Rachas, que en cierto modo me sedujeron (sobre todo la primera) por la extraña oscuridad que evocaban los blancos y las luces, y Liliana no perdió oportunidad para compartir con Pablo las páginas que llevaba entintadas de nuestra historieta en proceso sobre jesuitas del siglo XVIII.

Antes de ir a almorzar, nos cruzamos a la otra punta de la sala para conversar con Massaroli y Oenlao, “saborear” el recién salido libro sobre Tehuelches que incluía, entre sus ilustradores, a la propia Liliana (o a su alter ego, Eiti Leda), y en mi caso adquirir el exquisito (aunque con contraindicaciones, si hacemos caso a su contratapa) libro de Magnificomics, compilación de lo mejor de las tiras del blog homónimo administrado y editado por Esteban Espósito y que reúne un verdadero seleccionado (en el sentido mundialista del término) de autores de humor gráfico e historieta (entre ellos, el propio Espósito), con el mérito adicional de concentrar una gran variedad de estilos, lo cual -como asegura Claudio Kappel en el prólogo- “hoy en día no es fácil de encontrar”.

Esteban Espósito y Oenlao presentando el libro de Magnificomics

Era hora de llenar la barriga, así que salimos de la biblioteca. Buscando una panchería bajo un cielo nublado que de a ratos dejaba caer algunas gotas, nos cruzamos sorpresivamente en plena calle 9 de Julio con Mario Carper, dibujante y escritor de ciencia ficción con quien siempre estamos conectados pero pocas veces combinamos en algún evento. Se sumó al almuerzo (que no fue, finalmente, en una panchería) y pudimos charlar sobre los más diversos temas. Le mostramos el libro de Oenlao en el que él también había participado con unas páginas en un estilo muy trabajado y muy suyo, y luego de unas porciones de pizza y un tinto, volvimos a la biblioteca para asistir a la presentación del libro de Magnificomics. Hubo también una sesión de stand up a cargo de un aplaudido Diego Gualda, y cerró la jornada el escritor Juan Romero con la presentación de su nueva novela, El psicoanálisis de Ismael Kabelmater, editada mediante un sello independiente y con una trama que prometía un incansable juego de preguntas y desafíos al pensamiento.

Habiendo caído la noche, pesadamente como cada domingo otoñal, emprendimos la retirada. Mario ya había huido, yo caminé a paso melancólico hasta la parada del 168 en la esquina del CASI, sobre Libertador, y el resto de la banda tomó su rumbo a bordo del Oenlaomóvil.

Otra jornada comiquera había concluido. Pero nuevas páginas de historieta aguardaban en mi bolso para comenzar a ser leídas.

Epílogo

La jornada del domingo en San Isidro no estuvo circunscrita a la temática específica de historieta e historia. Sin embargo, esta articulación estuvo presente intermitentemente. No sólo por la disertación de Massaroli y Oenlao y por sus respectivas publicaciones, sino también por las conversaciones que mantuvimos en distintos momentos del día: sobre el pasado remoto, sobre el pasado reciente, e incluso sobre el pasado de la propia actividad historietística. Y todo ello coronado por el lugar en que se realizó la feria, el casco histórico de San Isidro. Acaso sea un buen augurio para los que nos dedicamos con pasión, precisamente, a ambas actividades.

FERIA DEL LIBRO DE SAN ISIDRO
Sábado 1 y domingo 2 de junio de 2013
Biblioteca Popular de San Isidro – 9 de Julio 501
San Isidro – Pcia. de Buenos Aires
Entrada libre y gratuita

Feria del Libro de San Isidro: blog
Biblioteca Popular de San Isidro: sitio web

Las fotos reproducidas en esta entrada fueron tomadas de los facebooks de Liliana Navarro, Esteban Espósito y José Massaroli

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Aclarame la línea y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Feria del Libro de San Isidro -Sección Historietas (Biblioteca Popular de San Isidro, junio 2013)

  1. Pingback: Nota sobre la Feria del Libro de San Isidro-Sección Historieta | EL TALLER!

  2. M. C. Carper dijo:

    Excelente reseña. Un día muy agradable con amigos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s